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Cómo empezar a salir · Paso 6

Si existe peligro, prioriza tu seguridad

No siempre es recomendable anunciar una ruptura ni confrontar a la persona que abusa.

Qué significa

No siempre es recomendable anunciar una ruptura ni confrontar a la persona que abusa. Primero debe existir un plan de seguridad. Cuando hay violencia, amenazas, control intenso o miedo real, el momento de la separación es con frecuencia el de mayor riesgo, porque la persona que abusa puede sentir que pierde el control y reaccionar con más dureza. Prepararse antes no es cobardía: es la forma más prudente de proteger tu integridad y la de quienes dependen de ti.

Señales que indican un riesgo elevado

Conviene tomarse en serio la situación, y buscar ayuda especializada cuanto antes, si ocurre alguna de estas cosas:

  • Ha habido violencia física o sexual, y sobre todo si ha ido a más con el tiempo.
  • Ha intentado estrangularte o asfixiarte, aunque fuera una sola vez.
  • Te ha amenazado de muerte, o ha amenazado con matarse, con hacer daño a los hijos o a las mascotas.
  • Tiene acceso a armas o las ha usado para amenazar.
  • Te vigila, te sigue o controla casi todos tus movimientos.
  • Ha mostrado celos extremos o la idea de que, si te vas, no habrá vida para ti.
  • Ha reaccionado con violencia o con amenazas cuando has hablado de separarte.
  • Hay consumo de alcohol o drogas que agrava su conducta, o una situación de crisis reciente (despido, deudas, embarazo, separación).
  • Tú sientes miedo de lo que pueda hacer. Tu percepción del peligro cuenta, y a menudo es acertada.

Qué es un plan de seguridad

Es un conjunto de decisiones y preparativos pensados de antemano, para saber qué hacer en una crisis y para poder salir de forma segura cuando llegue el momento. Lo mejor es elaborarlo con un servicio especializado, que conoce los recursos locales y puede valorar el riesgo de tu caso. Estos son algunos de sus elementos habituales:

  • Personas de contacto. Una o dos personas de confianza que sepan la situación, un mensaje o una palabra clave que signifique «necesito ayuda», y la instrucción de llamar al 112 si lo reciben.
  • Un lugar al que ir. Casa de un familiar o de una amistad, un recurso de acogida, otro alojamiento. Conviene que la otra persona no conozca ese lugar, o que sea uno en el que no pueda presentarse sin consecuencias.
  • Una bolsa de emergencia. Documentos de identidad, tarjeta sanitaria, llaves, dinero en efectivo, medicación, cargador del móvil, ropa y objetos esenciales para ti y para los hijos. Guardada fuera de casa, o en un sitio al que puedas acceder rápido sin llamar la atención.
  • Rutas y salidas. Saber qué puertas y accesos hay en casa y cuál es la mejor vía de salida, y evitar, durante una discusión, las estancias sin salida (baño, cocina con cuchillos, garaje).
  • Comunicaciones seguras. Un móvil que la otra persona no controle, o un sistema para pedir ayuda desde otro dispositivo; revisar la ubicación compartida y las aplicaciones.
  • Niñas y niños. Enseñarles, según la edad, un lugar seguro donde ir y a quién llamar, y que su papel no es intervenir en la discusión.
  • Qué hacer durante un episodio. Priorizar protegerte: apartarte de la zona de peligro, proteger la cabeza y el cuello, tratar de salir o de llamar al 112 en cuanto sea posible.
  • Después de salir. Cambiar rutinas y trayectos, avisar en el trabajo y en el colegio de los menores, y solicitar, con asesoramiento, las medidas de protección que procedan.

Por qué conviene no confrontar ni anunciar

Las conversaciones del tipo «¿tenemos que hablar?», «te voy a dejar» o «me parece que haces esto y esto» suelen ser contraproducentes. Pueden llevar a la negación y a la inversión de papeles (véase DARVO en la guía de mecanismos), a promesas de cambio que no se cumplen o a una escalada de control y de violencia. Además, avisar de que te vas da tiempo a quien abusa para preparar una respuesta, para vigilarte más o para desprestigiarte. Si el riesgo es bajo y quieres comunicar una decisión, hazlo con apoyo y, si es posible, por un medio que te permita mantener distancia.

En una emergencia

Si hay peligro inmediato, llama al 112 o acude a un lugar público y pide ayuda. En España, el 016 ofrece asesoramiento las 24 horas, y las autoridades pueden activar medidas de protección urgentes. Si no puedes hablar por teléfono, puedes escribir por WhatsApp al 600 000 016. Si tienes lesiones, acude a un centro sanitario: el parte médico queda como registro.

Después de la ruptura

Los primeros meses tras separarse pueden ser los de mayor riesgo. Conviene mantener las medidas de seguridad, valorar el contacto cero o mínimo, no responder al hoovering ni a las campañas de desprestigio, y mantener el apoyo profesional.

Qué puedes hacer

  • Contactar con un servicio especializado para valorar tu riesgo y elaborar un plan de seguridad adaptado a ti.
  • Tener a mano, siempre, los números de emergencia y asegurarte de que puedes llamarlos sin que se enteren.
  • Preparar la bolsa de emergencia y dejarla en un lugar seguro, fuera del alcance de la otra persona.
  • Esperar a tener el plan listo antes de comunicar una decisión que pueda provocar una reacción violenta.
  • Recordar que la violencia nunca es tu responsabilidad, y que pedir ayuda es siempre una opción válida.

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