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Cómo empezar a salir · Paso 4

Guarda información de forma segura

Conservar mensajes, amenazas, fotografías o un registro de incidentes puede ser muy útil, tanto para ti como para un eventual proceso legal o para que un profesional comprenda mejor tu situación.

Qué significa

Conservar mensajes, amenazas, fotografías o un registro de incidentes puede ser muy útil, tanto para ti como para un eventual proceso legal o para que un profesional comprenda mejor tu situación. Pero solo merece la pena si puedes hacerlo sin aumentar el riesgo. Si la otra persona revisa tus cosas, controla tu teléfono o reacciona con violencia al sospechar que reunes información, la prioridad es no ser descubierta o descubierto, no acumular pruebas.

Para qué sirve

Un registro ordenado cumple varias funciones. Te ayuda a recuperar la confianza en tu memoria cuando alguien niega lo ocurrido. Muestra el patrón a lo largo del tiempo, que es lo que cuesta ver episodio a episodio. Facilita la explicación a un profesional, a un abogado o a las autoridades. Y, si hay un proceso judicial, puede aportar elementos de prueba. Conviene saber que lo que cuenta como prueba, y cómo debe aportarse, depende de cada país y de cada caso, por lo que es mejor consultarlo con un abogado o un servicio especializado antes de dar pasos.

Qué conviene guardar

  • Mensajes, correos, audios y notas de voz con insultos, amenazas, humillaciones o control, con la fecha y el nombre de quien los envía visibles.
  • Capturas de pantalla de conversaciones, publicaciones o perfiles, sin recortar la fecha, la hora ni el contacto.
  • Fotografías de lesiones, de objetos dañados o de lugares, con fecha.
  • Partes médicos, informes de urgencias y recetas, si ha habido daño físico o psicológico.
  • Un diario de incidentes: fecha, hora, qué ocurrió, qué se dijo, si hubo testigos y cómo reaccionaste. Cuanto más concreto, mejor.
  • Nombres de testigos, personas a las que se lo contaste en su momento y servicios que has consultado.
  • Registros de llamadas, facturas o justificantes que muestren hechos como el control económico o el acoso.
  • Denuncias, avisos, sentencias o medidas de protección previas, si las hay.

Dónde guardarlo

La regla básica es que sea un lugar al que la otra persona no tenga acceso, ni físico ni digital. Algunas opciones, según tu situación:

Evita dejar el registro en el móvil o en el ordenador compartido, en cuentas que la otra persona conozca o pueda recuperar, en copias de seguridad que se sincronicen con un dispositivo compartido, o en papeles en casa en lugares evidentes.

  • Con una persona de confianza que conserve copias, ya sea en papel o en una memoria USB.
  • En una cuenta de correo o de almacenamiento en la nube nueva, con una contraseña que solo conozcas tú, creada desde un dispositivo que no esté vigilado.
  • En un servicio especializado, como un centro de atención a víctimas o un abogado, que pueden custodiar la documentación.
  • En el trabajo o en otro lugar seguro, si no hay riesgo de que sea hallada.

Riesgos que conviene tener en cuenta

  • Las aplicaciones de seguimiento y el acceso a tus cuentas pueden permitir que la otra persona vea lo que haces. Si tienes sospechas, usa otro dispositivo.
  • Las notificaciones, el historial de navegación y las copias en la nube pueden dejar rastro.
  • Grabar conversaciones o acceder a las comunicaciones del otro puede tener consecuencias legales distintas según cada país y cada caso. Pregunta antes a un profesional qué es admisible.
  • Si el riesgo es alto, es mejor no reunir nada por tu cuenta y apoyarte en un servicio especializado que pueda orientar qué y cómo guardar.

Qué puedes hacer

  • Valorar primero si puedes guardar información sin aumentar el riesgo. Si la respuesta es dudosa, consulta antes.
  • Empezar de forma sencilla: un diario con fechas y hechos, en un lugar seguro.
  • Enviar copias de lo importante a una persona de confianza, o dejarlas custodiadas.
  • No borrar lo que haya quedado en tus dispositivos sin antes asegurarte de haberlo copiado en otro sitio seguro.
  • Revisar periódicamente que el lugar de almacenamiento sigue siendo seguro.

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